Hace años, 9 para ser exactos, tomé la decisión de alejarme del amor y aprender a vivir de el a través de pequeñas dosis y funcionó divinamente durante mi década de los 20.
¿por qué funcionó? básicamente por 2 variables que hasta el día de hoy siguen ocurriendo, numero 1, inevitablemente y sin alguna razón premeditada, todas las mujeres que me gustan tienen novio/pareja/compromiso etc etc etc, situación que para mi, se convirtió en un caldo de cultivo espectacular, pues las variables estaban creadas a la perfección: una mujer, interesante, involucrada en una relación de mucho tiempo, monótona, llena de defectos, costumbres e insatisfacciones, se encuentra con tipo para nada bonito, pero muy interesante, capaz de sacudirle su status quo de la forma mas absurda del planeta, al no exigirle ser de una u otra forma, no traer a la mesa "reglas de juego", al contrario, invitando a romperlas, lo que básicamente era un boleto a una montaña rusa de sentimientos clandestina, algo que sumado a una clara habilidad de manipulación y verborrea, causaba lo que hace poco alguien bautizó para ella y su grupo de amigas como el "síndrome Andrés Rodríguez".
¿Un síndrome con mi nombre? cuando esta mujer me lo escribió diciendo que una de sus amigas, sufría de él no supe si tomarlo como una ofensa o un gran elogio.
Pero, ¿como funciona este síndrome?, en palabras de ella, este síndrome corresponde a: "un tipo que no es/fue muy importante, con el que pasaron algunas cosas, pero que no se puede salir de la cabeza de la paciente en cuestión".
En ese momento entendí que la elección que hice muchos años atrás me había convertido en una clase de enfermedad, pues causaba en las personas que tienen contacto conmigo los mismos síntomas que un parásito, un parásito del amor.
Y dándole mas vueltas al asunto, la teoría del parasitismo, se hacía mas contundente debido a la variable numero 2, las mujeres que me gustan y no tienen novio/pareja/compromiso etc etc etc, no les gusto!, así que, como no "me paran bolas", termino convirtiéndome en el "mejor amigo" una figura que esta ahí y que de vez en cuando extrae de ellas, como bien lo haría el mejor de los parásitos, pequeñas dosis de amor que lo mantienen vivo y le dan alimento a mi alma para seguir adelante con mi estado natural, la soltería.
Esta situación, obviamente fue increíble durante mis 20´s, pues me permitió vivir feliz!, saltando de corazón en corazón, sacando de cada uno de ellos lo necesario para sentirme satisfecho, sin necesidad de establecerme con alguno de los organismos en cuestión.
El problema ocurre cuando, como todo parásito, ocasiona daños en los organismos que lo hospedan, pues después de la fiebre y la emoción, llegaban las relaciones finalizadas, los abandonos súbitos, los corazones rotos, los odios y rencores. Esta situación sumada a la madurez, que me llegó como avalancha por la edad y la experiencia hicieron que tomara la decisión de mutar y dejar de ser un parásito del amor.
Después de varias situaciones y acontecimientos, puedo decir que lo he logrado, pues ya no soy un problema para la sociedad, el problema ahora solo es conmigo mismo, pues todas las mujeres que me gustan siguen teniendo novio y las que no tienen, no les intereso y como ahora si me importan las relaciones y los corazones ajenos y ya no quiero hacer daño, me he tenido que resignar a seguir siendo aquel tipo chevere por conocer, que va por la vida buscando el amor sin tener éxito, extractando de pequeños momentos, la energía suficiente para seguir adelante, sin hacerle daño a nadie.
Este cambio, a nivel de números ha sido un fracaso, ser bueno, no decir mentiras, no manipular, ni ser el amante todo terreno, no trae resultados tan exitosos como antes en términos de cantidad, pero creo que ha valido la pena en términos de karma, pues aunque sigo igual de solo que siempre, ya no tengo deudas con el amor, que es el que cobra los intereses MAS altos!.
Así que, aquí sigo, libre, feliz y tranquilo, esperando a aquella que quiera compartir la mejor versión de mi que ha habido hasta ahora, sabiendo que no tengo prisa, que las reglas de juego han cambiado y que las cosas tendrán que pasar como tienen que pasar o mejor uno se queda quietico, porque a pesar de todo hay algo de lo que si estoy 100% seguro: "es mejor solo que mal acompañado"
El síndrome Andrés Rodríguez es algo diferente realmente; consiste en: un man que llega a generar caos sin ofrecer futuro de ninguna clase, pero si palabrería enredadora que motiva a tomar decisiones equivocadas, como terminarle al novio actual.
ResponderBorrarEs un síndrome por que no permite claridad en el pensamiento, y bajo el marco del error, lleva al caos personal, quedando la paciente en un estado de pérdida absoluta (sin el pan y sin el queso).
Por eso creo que no tda su queja es ajustada a la realidad, pero entendible!